miércoles, 27 de marzo de 2013

La increíble lucha del doctor potasio contra la autoridad mata-sándwiches


Desde un punto de vista aritmético, geométrico por no decir tetrapléjico, la principal diferencia entre un presidente y un panqueque se mantiene radicalmente fonética y ortográfica al momento de traducir estas palabras a la extraña y sobre todo misteriosa lengua inglesa. Mientras que Presidente se traduce como “prèsidènntt”, la palabra panqueque se traduce como “brèdwatwat”. No hace falta un amplio uso de la razón para comprender que todo panqueque es, muy en profundidad, nada más que un simple pan. Subsigue de esto que un presidente jamás será comparable a un pan y por lo tanto a los ingredientes correspondientes.
            Por otra parte, me atrevo a criticar un aspecto totalmente absurdo de la ley penal. Sin duda, una ley que nace del profundo subdesarrollo del Chile en el que vivimos: La ley del Sándwich. Grandiosa norma que obliga a la población de nuestro país a alimentarse únicamente de emparedados. Sin embargo esta ley carece de un aspecto esencial para poder aplicarse correctamente, al no definir el tamaño mínimo del pan en proporción a los ingredientes correspondientes que este lleva. Surgió, principalmente en los sectores más populares, una “solución” que permite burlar dicha norma, de forma totalmente legal: Simplemente un par de migajas de pan acompañan la comida, y esta son suficientes para llamar al plato correspondiente “sándwich”.
 Propongo la creación, o respectiva modificación de la ley del Sándwich, con el fin de reglamentar no solo el tamaño del pan, si no la cantidad de pan (en moles) que debe acompañar una cierta cantidad de comida. También será necesario reglamentar las formas y métodos correctos para ingerir la comida que deberá comerse únicamente con las manos sin el uso de ningún servicio, herramienta o instrumento que facilite su consumo. Salvo para personas discapacitadas que se vean obligadas a recurrir a medios externos para poder alimentarse.
Acabáramos por recordar que toda fuente de alimento es también una fuente de inspiración, imparcial es el acuerdo matemático, filosófico e incluso histórico en cuanto a las claras migajas y restos de mermelada encontrados en las duras tablas de piedra recibidas de las manos de dios por un vagabundo hace más de dos mil años. Termina así el imponente relato de la vida del ingenuo doctor Potasio.